Inseguridad

Un taxista mató a una adolescente en el barrio Juan XXIII y quedó libre

La defensa del imputado señala que el disparo se produjo en un contexto de robo
viernes, 08 de marzo de 2019 · 08:16

El taxista confensó que el autor del disparo que acabó con la vida de la adolescente del barrio Juan XXIII (“La Bombilla”), la Justicia ordenó que continúe en libertad el proceso en su contra.

El lunes a la madrugada, Priscila Alanís, de 15 años, recibió un disparo mortal en la puerta de su casa, ubicada en Juan José Paso al 2.200. Los vecinos y allegados acusaron al conductor de un taxi como el autor del hecho entregaron a la Justicia el celular que supuestamente era del sospechoso.

El martes, según confirmaron fuentes judiciales, el taxista se presentó ante la Justicia, pero no se tomó ninguna medida en su contra hasta que se conocieran detalles de las pericias que ordenó realizar la fiscala Adriana Giannoni. Ayer volvió a Tribunales y contó su versión de los hechos.

El abogado del imputado José Luis Robles, dijo que el taxista levantó a la adolescente en las cercanías de Central Córdoba, lugar adonde había ido a bailar. Le pidió que la llevara primero al barrio 11 de Marzo, después a la avenida Colón al 2.600 y, por último, le pidió que la trasladara hasta su casa en “La Bombilla”.

“Declaró que cuando llegaron a destino, la chica le pidió que esperara que buscara dinero en el interior de su casa. Y, cuando se estaba bajando del vehículo, aparecieron otros dos jóvenes armados por los costados del auto. La menor, en ese momento, le quitó el celular”, indicó Robles en diálogo con La Gaceta.

El profesional agregó: “mi defendido dijo que comenzó a defenderse y a forcejear con el ladrón que estaba a la par de la puerta del conductor. Logró quitarle el arma y se produjo un tiroteo donde supuestamente hirió mortalmente a la chica. Temió por su vida y salió huyendo de allí”.

El taxista, según confirmaron fuentes judiciales, entregó el arma de donde salió el disparo mortal. Se trata de un revólver calibre 22 en pésimas condiciones y cuya empuñadura estaba envuelta en cinta adhesiva.

Personal de la fiscalía II de Homicidios pidió su detención, pero el juez Facundo Maggio rechazó su planteo. “En este caso, mi defendido se presentó voluntariamente y puso a disposición todo lo que hiciera falta para que se esclareciera el caso. Se pudo haber fugado, pero no lo hizo; se presentó a declarar. Entonces no había ningún riesgo de que entorpeciera la investigación”, concluyó el defensor.