DERECHOS DE LA MUJER

Cabaña para la menstruación mata a tres personas

Una costumbre estremecedora sobre el período de las mujeres en Nepal terminó con la vida de una joven de 35 años y sus dos hijos, de 12 y 9 años
miércoles, 06 de febrero de 2019 · 16:24

Una mujer, que estaba en el cuarto día de su período, se encontraba en el pequeño distrito occidental de Bajura por una costumbre de la región que considera “impura” la menstruación. A consecuencia  de esto, la víctima no pudo salir con sus dos hijos de un incendio que se registró en una cabaña sin ventilación. 

Todos los meses, las mujeres en la región de Bajura tienen prohibido acercarse a su familia, al agua potable, a la comida, al ganado y a lugares de rezo mientras tienen su período o después de dar a luz. Dicha costumbre ancestral lleva el nombre de Chhaupadi.

Amba Bohora y sus dos hijos Shuresh y Ramit habían sido obligados a estar en una casilla mínima de barro y piedras sin ventilación en las afueras de la comunidad. A la mañana siguiente, el suegro de la joven localizó los tres cadáveres.

"Murieron asfixiados porque no había ventilación y habían hecho la sala hermética para combatir el frío", explicó el portavoz policial Uddhav Singh Bhat en declaraciones a la Thomson Reuters Foundation. "Sacamos sus cuerpos con las piernas quemadas", agregó. Las extremas temperaturas frías de la región hacen que intenten algún tipo de salvataje, ya sea con mantas o fogatas en el interior de la cabaña, para amedrentar  la hipotermia del cuerpo. A esta espantosa situación se le suma la inanición a la que estaban sometidos ella y sus dos hijos por el Chhaupadi.

Esta horrorosa tradición, que viola la condición humana, la Justicia de Nepal la  prohibió en 2005, pero la legislación no fue suficiente, ya que la práctica siguió extendiéndose por la región del Himalaya.
En agosto de 2017, ante el reclamo de las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer, el Parlamento nepalí tipificó como delito la práctica, condenando a todo aquel que la promoviese a tres meses de cárcel y una multa de 23,5 euros. Sin embargo, la tradición sigue muy presente en zonas rurales remotas y se sigue cobrando vidas de mujeres. Una adolescente de 19 años  falleció tras ser mordida por una serpiente cuando estaba en la cabaña y el año pasado otra mujer falleció asfixiada por la ausencia de ventilación en la casilla.

“La cabaña era tan pequeña que apenas podía acomodar a Amba y sus dos hijos. Había que inclinarse para permanecer de pie en el cobertizo”, aseguró a un medio nepalí el presidente del comité del municipio de Budhinanda, Khadak Bohora.