Consejo de la Magistratura

Desestiman la acusación a Ariel Lijo

El dictamen fue impulsado por el diputado de Cambiemos Pablo Tornelli al señalar que no hay pruebas para vincular al juez con el enriquecimiento ilícito.
jueves, 16 de agosto de 2018 · 12:45

La acusación de enriquecimiento ilícito que pesa sobre el juez federal Ariel Lijo será desestimada en el Plenario del Consejo de la Magistratura después de que el diputado de Cambiemos propusiera el dictamen en el comisión de Disciplina y Acusación que preside.

Según El Intransigente, el juez había sido vinculado a la adquisición del Haras “La Generación”, una estancia perteneciente a su hermano Alfredo Lijo, tras la declaración de Carla Lago, exmujer de Alfredo quien aseguró que “Ariel tiene alguna participación en el haras. Hace años que ellos se dedican a los caballos, Ariel iba muy seguido al campo y compartían gastos de las obras”. A partir de allí comenzó una investigación sobre el patrimonio del juez y su hermano, y un posible enriquecimiento ilícito utilizando a su hermano como pantalla ya que el juez, en su declaración jurada de bienes, no informó la posesión de ninguna tierra en Dolores ni informó caballos entre sus bienes.

Tras la declaración de Lago fue el propio Tornelli, quien hoy desestima la denuncia por falta de pruebas, el que inició la investigación en el marco de la misma causa que terminó con la destitución del excamarista Eduardo Freiler.

Fue la  figura de su hermano la que comenzó a tomar relevancia para el ojo judicial cuando comenzó el exponencial crecimiento de su patrimonio que incluían piso en Las Cañitas valuados en U$S720.000, una cuenta de U$S 1.7 millones en Suiza y oficinas en Recoleta y Palermo.

En ese momento sus relaciones sociales lo llevaron a establecer contacto con Freiler, Rodolfo Canicoba Corral, Guillermo Marijuan y Eduardo Taiano e incluso el exministro Julio De Vido, todo esto mientras su hermano se convertía en el juez más importante de Comodoro Py.

Una vez iniciada la investigación sobre el sospechoso aumento del patrimonio de Alfredo o “Freddy” como era más conocido, la causa comenzó a salpicar a los demás camaristas involucrados hasta virar para convertirse en la causa que investigaba la posible participación de Ariel Lijo en la más grande adquisición de su hermano, la estancia La Generación, a expensas del enriquecimiento ilícito.