Polémica

Cronología de cómo la interna peronista se "comió" a dos de las grandes figuras de Atlético Tucumán

El acercamiento de Pulguita Rodríguez y de Bebé Acosta a Jaldo y a Manzur hizo estallar de bronca a Alperovich
lunes, 07 de enero de 2019 · 23:15

Para entender lo que está pasando en Atlético Tucumán con las abruptas salidas de Guillermo Acosta y de Luis Miguel Pulguita Rodríguez del equipo –firmaron para Lanús y Colón de Santa Fe, respectivamente- hay que hacer una cronología en la que de una u otra manera, el Partido Justicialista termina involucrado en la vida del Decano.

En las elecciones de 2015, José Alperovich no pudo buscar su cuarto período como gobernador, ya que la Constitución de la Provincia habilita solo dos mandatos. Sin embargo, Alperovich fue mandatario por tres períodos, ya que tuvo a la Justicia de su lado en el 2011, gracias a un fallo de la Corte Suprema el cual confirmaba la validez de una cláusula transitoria de la Constitución provincial sancionada en 2006, y habilitó al exgobernador a buscar su re reelección  ese año –la cual se concretó-, que no se le compute el período 2003-2007, y que se considere el 2007-2011 como el primer mandato.

Sin la posibilidad de presentarse nuevamente como candidato a gobernador, Alperovich buscó ser electo senador nacional y lo logró. Mientras tanto, con la idea fija de volver a comandar el Poder Ejecutivo tucumano en 2019, eligió a dedo a su sucesor, el político que “él inventó”: el exministro de Salud de la Nación y de la Provincia, Juan Manzur. Al ser Alperovich el “creador” de Manzur, confió en que su también exvicegobernador no se iba a interponer en su camino al momento de buscar ser nuevamente gobernador en las elecciones de este año.

Fogoneado por el actual vicegobernador Osvaldo Jaldo, Manzur se fue haciendo a la idea de que él debía ser nuevamente candidato a gobernador y no cederle ese privilegio a Alperovich. Y así fue que las rispideces comenzaron en 2017, luego de que se realizaron las PASO en la provincia de cara a la elección para diputados en octubre de ese año.  En esas primarias, el peronismo se había impuesto cómodamente y en los números virtuales lograba quedarse con tres bancas contra una de Cambiemos. Incluso, hasta octubre planeaban hacer lo suficiente para arrasar por completo con los cuatro escaños que se ponían en juego.

No obstante, en el lapso de agosto a octubre, el PJ perdió más de 60.000 votos y, no solo no pudo quedarse con esa cuarta banca, sino que perdió uno más con Cambiemos, Frente con el que tuvo que repartir los escaños en igual cantidad. Puertas adentro, el peronismo buscó culpables para saber quién no se había puesto la camiseta en aquellos comicios. Y todas las miradas, especialmente las de Jaldo, apuntaron contra Alperovich, a quien no dejaron, por primera vez en 14 años, elegir a dedo a los candidatos de la lista oficial. Aparentemente, el senador nacional no movilizó a su gente a favor de la lista oficial el día de los comicios.

Como el exgobernador vio que lo dejaban de lado por primera vez en la toma de decisiones importantes, quiso mandar un mensaje a la fórmula gobernante sobre la capacidad de daño que tiene si decide hacer uso de ella. Y, si bien lo consiguió, ese episodio cambió para siempre su relación con Manzur y con Jaldo, lo que terminó de acentuarse en 2018, cuando a mediados de año hizo público que quería ser candidato a gobernador.

Los capitales privados y las redes sociales


Hasta el último día de su gestión como gobernador, Alperovich no era adepto al uso de las redes sociales. Pero apenas dejó Tucumán para instalarse en el Senado de la Nación, abrió cuentas en Facebook, Instagram y Twitter, las que mantuvo activas con publicaciones casi diarias en las que se lo ve recorriendo barrios y localidades del interior de la provincia, y repartir ayudas entre los más carenciados. La misma metodología que empleaba cada mañana cuando fue gobernador.

Mientras más eran los dirigentes del peronismo que se le alejaban y desestimaban cualquier ofrecimiento de mostrarse al lado de Alperovich, más se convencía el senador que iba a tener que buscar figuras por fuera de la política, como lo hizo Cambiemos a nivel nacional en 2015.

Como hincha fanático reconocido de Atlético Tucumán, Alperovich tiene llegada al plantel y a la dirigencia desde hace tiempo. Es que, se rumorea, el exgobernador fue parte de un círculo de empresarios importantes que ponen capitales vía publicidad para que el Decano pueda solventar sus planteles, tal como ocurre en varios clubes del país. Sin ir más lejos, en San Martín de Tucumán se rumorea que el empresario Emilio Luque ayudó a los armados de los planteles para que el Santo pueda ascender del Federal A a la B Nacional, y de esta categoría a la Superliga. Luque “se cobra esos aportes” con la venta de entradas de los partidos del equipo de la Ciudadela en las sucursales de sus supermercados, publicidad estática en la cancha y también en la camiseta. El expresidente de San Martín también es la cabeza de un grupo de empresarios que aportan religiosamente para el pago de sueldos de jugadores, como es el caso de Claudio Bieler que renovó su contrato a mediados del año pasado, pero en dólares.

Volviendo al tema de Alperovich, el desembarco  en Atlético fue en el 2006, cuando el Decano estaba en uno de sus peores momentos con una quiebra en curso y sumergido en el desaparecido Torneo Argentino A. 

Gracias a esos capitales privados es que el Decano pudo solventar el costo de contratar a un cuerpo técnico encabezado por Jorge Solari, y cuya principal figura del plantel era Claudio Capé Sarría, sumado a Héctor Yaya Álvarez, Diego Erroz –actual manager de la institución- un emergente Luis Miguel Pulguita Rodríguez –que venía de jugar en UTA-, más otros jugadores que habían jugado en otros equipos de ese torneo, o tenían pasado en Primera, caso Andrés Bressán. Incluso, como gobernador, Alperovich firmó Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) para otorgarles ayudas económicas tanto a Atlético como a San Martín.

De la mano del Indio Solari Atlético hizo un campañón en el torneo 2007/2008 y en la final le ganó por penales a Racing de Córdoba, para sacarse de encima años de frustraciones, y lograr ascender a la B Nacional.

Con la vuelta a la segunda categoría, hubo un problema con Solari y la dirigencia y, de manera sorpresiva, el técnico renunció a su cargo. Más tarde se supo que el causante de su salida fue una diferencia que mantuvo con los directivos respecto al armado del plantel. Por ese entonces, Solari contó que ya tenía apalabrados a juveniles de varios clubes para fichar sin que le cuesten un peso al club.

Los años venideros para el Decano fueron con victorias y derrotas: un ascenso el año siguiente, en la temporada 2008/2009 a la Primera División tras 25 años, con un Pulguita Rodríguez consagrado como goleador de esa B Nacional. Luego el descenso para volver al toque a la segunda categoría del fútbol doméstico, y años de intentos frustrados para regresar a Primera División. Hasta que en 2015 el Decano volvió a la máxima categoría del fútbol argentino, tras realizar una campaña que lo consagró campeón.

En Primera Atlético consiguió mantener la categoría por primera vez, algo inédito para un equipo tucumano. Luego llegó una histórica clasificación a la Copa Libertadores de América, a la Copa Sudamericana de ese mismo año (2017), una final de Copa Argentina, también en diciembre de ese año, y la segunda clasificación a la Copa Libertadores, en la que en su edición de 2018, Atlético llegó hasta cuartos de final. Histórico.

El ídolo caído

Con todo este viento a favor del Decano, y un Pulguita Rodríguez mimado y amado hasta por los rivales de Atlético a lo largo y a lo ancho del país, Alperovich aprovechó su buena onda con el delantero para tentarlo con la idea de acercarlo a una lista suya y ser candidato testimonial a intendente de Simoca. Incluso, estaba decidido a que Leito también forme parte de su lista por fuera del PJ y posicionarlo como candidato a intendente de San Miguel de Tucumán.

Así fue como comenzaron los encuentros y las salidas por localidades del interior, todo registrado en las redes sociales del exgobernador. Y la muestra más fuerte fue la recorrida que realizaron por Simoca el 17 de octubre pasado, mientras en el Hipódromo de Tucumán se realizaba el acto del Día de la Lealtad peronista, sin Alperovich y sin Cristina Fernández de Kirchner. 

“Como Manzur y Jaldo quieren hacer ‘desaparecer a Alperovich del terreno político –sobre todo el vicegobernador- tras el anuncio que hizo el exmandatario de buscar la gobernación por fuera del PJ, se les ocurrió acercarse al Pulguita primero. Y uno de los encuentros se hizo en el Festival del Sulky,  luego de un partido en el que Atlético derrotó por 2 a 1 a Rosario Central“, cuenta a El Aconquija un joven dirigente del PJ aliado al manzurismo. Esa noche, el 9 de noviembre, Jaldo disparó una batería de fotos junto al ídolo del Decano. Unos cuantos días después, el 15 de noviembre, la casa del exconcejal Esteban Dumit, confeso hincha de San Martín, al igual que Jaldo y Manzur, fue sede de un asado del que participaron varios dirigentes del peronismo como el vicegobernador, el legislador Ramón Santiago Cano, el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, varios militantes del PJ y los directivos del Decano con Leito a la cabeza, y los vicepresidentes primero y segundo Enrique Salvatierra e Ignacio Golobisky, respectivamente. La foto oficial de la velada fue con los dedos en “V”.

“Entre risas, se habló mucho de que el ‘Ruso’ estaba solo, y que sin el Pulguita no iba a sacar ni 100 votos. Jaldo le tiene una bronca bárbara”, reveló el dirigente peronista que no quiso que se publique su nombre.

Ahí quedó claro que Leito no iba a integrar una lista junto a Alperovich y que, incluso, iba a candidatearse para legislador junto a Golobisky y Salvatierra para algún cargo por la lista oficial o un acople. A cambio, hubo una promesa de aportes para concretar la tribuna nueva, más la ayuda para otras obras que se realizaron y se quieren realizar en el José Fierro. Claro que, también estaba la condición de que el Pulguita debía dejar de mostrarse junto a Alperovich.

Finalmente, el 26 de diciembre pasado, Rodríguez y Acosta se afiliaron al PJ de la mano de Jaldo, y alentados por Leito, y esa imagen fue la gota que colmó la paciencia de Alperovich. “Lo llamó a Mario y le dijo que no iba a poner un peso más en el club. Que no cuente con él ni con los auspiciantes que trajo”, confirmó a El Aconquija un dirigente de Atlético que pidió absoluta reserva de su identidad. Es decir, el Decano perdería algunos auspiciantes de la publicidad estática del estadio por la interna que estalló.

Si bien el Decano está al día con el sueldo de los jugadores, Alperovich era uno de los aportantes para que los directivos le hayan mejorado el sueldo al Pulguita y a Acosta. “Sin esa plata el sueldo de los dos se va como a la mitad de lo que cobran”, afirma este dirigente, quien reveló que, cuando la noticia sobre la salida de Rodríguez y Acosta llegó a Buenos Aires, hubo varios reproches vía telefónica entre varios dirigentes y gente del Gobierno de la Provincia. 

“El Bebé se iba a ir en junio. A él se le mejoró el contrato el año pasado y hasta se hizo la casa en un country. Es muy ‘familiero’ como el Pulga. Iba a terminar el campeonato y se lo iba a vender a Acosta, estaba todo hablado para que haga unos mangos en otro club.  Y el Pulga ya no había chances que se vaya, ya quería terminar su carrera aquí. Al único que lo íbamos a vender ahora si pagaban lo que pedíamos, era a (Rodrigo) Aliendro. Pero bueno, pasó esto y se tuvieron que ir el Bebé y el Pulga”, cuenta el directivo. 

Así de convulsionado arrancó este 2019 para Atlético Tucumán, que se encuentra tercero en la tabla de la Superliga y con grandes chances de clasificar a la Copa Libertadores 2020, si es que mantiene la regularidad mostrada hasta aquí. “La verdad  que no esperábamos esto. Te diría que va a tener que venir una figura importante para reforzar el medio o la delantera así se calmen un poco los ánimos. Entiendo el enojo de los hinchas”, dijo el dirigente del Decano.

Por lo pronto, el equipo sigue entrenando en el complejo de Ojo de Agua, a la espera de saber si se produce alguna novedad, ya que desde Santa Fe instalaron la versión de que Favio Álvarez también pidió su salida del club para acompañar al Pulguita. Por el momento es un rumor, pero en Atlético eso puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
 







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Asado con “El Ruso” #atleticotucuman

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